|
|
|
|
|
|
|
|
|
Posted: Sat Mar 10, 2012 8:54 am
Existen muchas historias acerca de la caida y ascenso de los drow, de las razones y motivos por las que lo que antes antes era una sola raza terminaron convirtiendose en amargos enemigos. Desafortunadamente esa misma division ha provocado que tanto elfos como drows se culpen mutuamente y alteren la historia de como llegaron a esa situacion. Generalmente se piensa que es mas confiable y veraz escuchar el relato de los escribas elfos, pero muchos sabios humanos han sacado a flote que existen muchas preguntas que ellos mismos se rehusan a responder y que incluso en sus libros mas viejos se encuentran censurados. Pero peor aun es consultar con los drow, cada Casa y Clan tiene su propia cronica, y aunque en teoria los escribas tienen la obligacion de ser imparciales y llevar un veraz recuento de la historia es de todos sabido el voraz apetito de dichos escribas por el oro y otros placeres. Esta es pues La Cronica de la Casa Toren, que la Maldicion de Lolth caiga sobre todo aquel que ponga en duda lo escrito por los humildes y fieles escribas que la realizaron.
|
 |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Posted: Mon Mar 12, 2012 8:36 pm
Nadie sabe a ciencia cierta como comenzo la division entre los elfos. Algunos dicen que fueron los celos y envidia entre los hermanos de sangre real, gemelos nacidos con minutos de diferencia lo que provoco la guerra. Los elfos se dividieron en dos bandos, los leales al Heredero legitimo y los leales a su hermano, el rebelde que clamaba ser el indicado pese a no ser el elegido por su padre. La guerra estallo y los rebeldes tomaron por sorpresa al otro bando. El Rey Rebelde era apoyado por jovenes nobles que deseaban destacar sobre la nobleza antigua, padres contra hijos, hermanos contra hermanos. La guerra se extendio por siglos y siglos, miles, millones de elfos muertos, guerreros que habian sobrevivido por siglos ahora caian ante una guerra que ninguno de ellos hubiera imaginado. Ni sus legendarias guerras contra Orcos, Humanos o Enanos habia causado tanto daño a su raza. Los rebeldes llegaron a las puertas de la Fortaleza del Rey, pasaron años asediandola, lanzando ataque tras ataque intentando romperla para asi terminar con la guerra. Pero las tropas leales se habian endurecido con los siglos de combate y lo que parecia ser una masacre se convirtio en una derrota para los rebeldes. Los rebeldes emprenden la retirada y en los años por venir pierden todo el terreno que habian ganado hasta que finalmente no les queda mas opcion que huir bajo tierra. Asi comienza esta historia...
|
 |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Posted: Tue Mar 13, 2012 4:13 pm
Los rebeldes han pasado los ultimos años perdiendo mas y mas terreno, su ultima y mas dolorosa derrota fue la perdida de su mas fortaleza, los ejercitos leales al Rey y sus aliados humanos y enanos no les dejan otra opcion que huir a traves de antiguos tuneles que se dicen fueron excavados por los ancestros de los enanos, dicho acto no hace mas que provocar aun mas la ira de los Reyes Enanos que juran que ningun rebelde saldra con vida de esos tuneles. A los rebeldes no les queda mas que huir mas y mas profundamente dentro de los tuneles mientras que su enloquecido Rey jura que pronto se vengaran de todos. La oscuridad, el polvo y las bestias que habitan en los tuneles han hecho presa de los rebeldes, los debiles son los primeros en caer y la desesperacion se hace patente en todos los que pusieron sus esperanzas en el Rey Rebelde.
Numerosos guardias rodean la lujosa carpa donde duerme Mirrah, esposa de Lord Semion, uno de los nobles rebeldes. La joven elfa se encuentra recostada sobre un lujoso camastro de maderas preciosas con mullidos cojines de sedas, sus ojos se encuentran cubiertos con un fino paño de hilo humedecido con una infusion herbal para tratar de aliviar la irritacion de sus ojos por el polvo. Lleva asi un par de horas intentando quedarse dormida para olvidar las molestias en sus ojos. Finalmente escucha pasos y el sonido de las armaduras de sus guardias, Semion regresa de otra reunion con los otros nobles. La pesada lona que sirve como puerta se abre dejando entrar al noble. Semion.- Estas despierta...? -El noble extiende los brazos mientras dos sirvientes se aproximan para quitarle la capa y el traje de gala, una nube de polvo se alza cuando estos toman la ropa, silenciosamente los sirvientes se marchan para dejar a solas a la pareja. La elfa se quita el paño de los ojos, sus ojos dorados se ven sumamente enrojecidos pero aun asi se levanta del camastro e inclina la cabeza respetuosamente ante su marido. "Solo descansaba mi Señor... este polvo me irrita demasiado los ojos..."· Semion toma asiento y comienza a llenar una copa dorada con vino "Lo se, todos tenemos problemas con este maldito polvo... todo esta cubierto con el... la comida... el agua... incluso nosotros mismos..." Rapidamente bebe el vino y vuelve a servirse mas, Mirrah rapidamente se da cuenta que la reunion con los nobles no fue satisfactoria, aun asi se atreve a preguntarle como le fue en dicha reunion. "Perdona la pregunta Mi Señor... alguna novedad...? alguna noticia sobre la guerra...?" Semion traga el vino con desprecio "Este vino es una porqueria... noticias...?, las mismas de siempre, desastre tras desastre, otra Legion fue destruida, no mejor dicho, aniquilada... y ahora los Grandes Nobles se atreven a solicitar... no mejor dicho, exigir a los clanes menores mas hombres para enviar al matadero... estupidos... de donde demonios piensan que vamos a sacar mas hombres...???" Semion golpea la mesa con la copa sobresaltando a Mirrah. "Y el Rey...? que ha dicho el Rey...? de seguro no estara de acuerdo con esto..." Semion escupe a un lado de la mesa, despues se levanta y sale para asomarse fuera, regresa y vuelve a sentarse en la mesa mientras llena con mucha calma su copa "El Rey... nuestro amado Rey... el que iba a cumplir nuestros sueños... ni siquiera permite que nos acerquemos a su puerta... nadie puede verlo o hablar con el... solo su circulo intimo tiene permiso de hablar o verlo, estamos solos en esto, atrapados como ratas en estos tuneles... por un extremo los ejercitos de nuestros enemigos y por el otro... ve tu a saber que..., fue una estupidez de mi parte haber participado en esto... debi haber mantenido mi boca cerrada y abstenerme de participar... pero quien iba a pensar que la Fortaleza del Rey fuera a resistir tanto...?" Mirrah se acerca a Semion y se sienta a su lado, "Nadie podia saberlo, y han pensado en... pedir una tregua... clemencia...?" Semion se rie cinicamente su rostro esta manchado de polvo y al igual que Mirrah, sus ojos estan enrojecidos, "Clemencia...? tregua...?, mujeres... nunca saben de lo que hablan... no habra clemencia ni tregua para nosotros... no despues de todo lo que ha sucedido... ya olvidaste la masacre de los elfos del bosque...?, esos estupidos barbaros... rechazaron las ofertas de paz y alianza y no solo eso... se atrevieron a atacarnos una y otra vez con sus mil veces malditas emboscadas... y no nos quedo mas opcion que tratarlos como enemigos..." Mirrah siente un escalofrio, ha escuchado las terribles historias acerca de lo sucedido con los salvajes elfos del bosque, orgullosos y tercos se negaron a apoyar al Rey Rebelde y se enfrentaron a el, negandole paso seguro por sus tierras y acosando a sus hombres con emboscadas y ataques. El Rey Rebelde respondio lanzando una campaña de exterminio como nunca se habia visto, hombres, mujeres y niños fueron masacrados por sus mejores tropas, se cometieron todo tipo de excesos con los elfos del bosque llegando al grado de que la siniestra Guardia Real comenzo a traficar con la piel y el cabello de los elfos del bosque muertos, ella nunca llego a ver esos siniestros trofeos pero aun asi la historia siempre le provoca escalofrios. "Entonces... que vamos a hacer Semion...?, odio este lugar... odio este polvo... esta oscuridad... quiero volver a ver el sol... sentir la hierba bajo mis pies..." Semion apoya su copa en la mesa, "No... lo... se... dejame en paz... no tengo deseos de pensar en eso ahora... vete a hacer algo... quiero estar solo..." Mirrah no puede ocultar su decepcion ante las palabras de su marido, ya hace mucho tiempo que Semion no hace otra cosa que beber y beber hasta quedar dormido y asi olvidarse de los problemas que los agobian. Mientras vuelve a llenar su copa voltea a verla "Que esperas...? vete de aqui, quiero estar solo... no quiero tener que estar viendo como me reciminas todo este desastre en silencio... vamos vete..." Mirrah esta por responderle de mala forma pero recapacita, aunque Semion nunca ha intentado golpearla ve el peligro en los ojos de su esposo y decide obedecerle "... como ordenes... mil disculpas por haberte hecho enfadar..." las palabras le salen con dificultad y tiene que hacer un gran esfuerzo para decirlas con un tono neutro, se prepara para irse de la tienda cuando escucha.a uno de los guardias, habla con alguien y al poco rato entra a la tienda, se ve sumamente asustado "mil perdones Lord Semion... pero desean hablar con usted..." Semion se bebe el vino "Hablar conmigo...? no estoy para nadie, diles que no voy a recibir a nadie..." El guardia se mueve nerviosamente volteando hacia afuera "Es importante mi Señor... es... es La Guardia Negra..." Semion se para inmediatamente se ha puesto palido "La Guardia Negra...??? que quiere hablar conmigo la guardia personal del Rey...??? hazlos pasar estupido... no podemos tenerlos esperando ahi afuera..." Semion se alisa la ropa y se limpia la boca, con un gesto le indica a Mirrah que se le acerque. La elfa tambien se encuentra aterrada, todos conocen la reputacion de la guardia personal del Rey,
|
 |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Posted: Wed Mar 14, 2012 9:32 pm
El guardia desaparece mientras sostiene la tela para dejar pasar al miembro de la Guardia Negra, este entra y de inmediato revisa los alrededores, Semion trata de aparentar tranquilidad al igual de MIrrah frente al representante de la Guardia Real, "Perdone por presentarme tan intempestivamente Lord Semion... Lady Mirrah" el Guardia Negro sonrie, complacido del terror que provoca su presencia, todos saben que la Guardia Negra son los ejecutores del Rey, encargados de ajusticiar a todos los que su Majestad piensa son traidores o conspiradores. "No debe disculparse mi Lord... no es ningun problema... a que se debe su visita...?" Semion toma la mano de Mirrah, tanto para calmarse el mismo como para calmarla a ella, esta tan nervioso que presiona con demasiado fuerza haciendole daño, pero Mirrah soporta estoicamente mientras sonrie calmadamente al Guardia. "El Rey lo ha invitado a usted y a su esposa a una... reunion?, hay asuntos importantes que tratar y el Rey piensa que su Circulo Interno no siempre se comunica eficazmente con sus leales subditos..." Semion y Mirrah hacen una reverencia "Es un honor... cuando se llevara a cabo dicho reunion...?" "En cuanto este listo Lord Semion... mi escolta lo espera y partiremos en cuanto usted disponga..." Semion trata de ocultar su disgusto ante el arrogante Guardia Negro "... por supuesto.. solo tomara un momento... pero podria dejarnos un momento...? mi esposa necesita cambiarse, no puede ir a una reunion con su Majestad asi..." El Guardia se levanta lentamente sin dejar de ver a Mirrah y de sonreir cinicamente "Por supuesto Lord Semion... esperare afuera... aviseme cuando esten listos..." El Guardia sale dejando a la pareja sola. "Maldito maton arrogante... quien se piensa que es para hablarme de ese modo...???" Semion aprieta los puños. Mirrah se le aproxima para abrazarlo, "Controlate Semion... es un Guardia Negro" Semion se mueve para que ella lo suelte "Por supuesto que se que es un Guardia Negro... no viste la forma en que te veia...? maldito cerdo... sin duda esta acostumbrado a que las otras mujeres se cambien mientras el esta presente... que esperas ve a cambiarte... no quiero hacer esperar al Rey o a ese maton..." Mirrah asiente, aun esta aterrada por la visita de la Guardia pero va y comienza a cambiarse de ropa. Desea hablar con Semion pero sabe que en el estado en que se encuentra solo conseguira que le diga cosas hirientes. Semion tambien se esta cambiando de ropa, el vino esta comenzando a hacerle efecto y siente sueño pero el miedo lo impulsa. Pasan unos cuantos minutos "Ya estas lista?, sin duda dentro de poco vendra de nuevo a preguntar si ya estamos listos..." Mirrah sale, va elegantemente vestida con un largo vestido de seda rojo bordado con hilos de oro y plata, su larga cabellera rubia esmeradamente peinada en una larga trenza sostenida con broches de oro y plata. Numerosas pulseras y anillos decoran sus dedos y brazos, "Estoy lista..." Semion da el visto bueno a su mujer, en verdad luce hermosa, "Tal vez cuando regresemos... si es que regresamos..." dice de manera apenas audible, "Decias algo...?" pregunta ella. "No es nada... vamos" ofrece su brazo a su mujer y ambos salen orgullosamente de la tienda, afuera la Guardia Negra aguarda, los guardias de Semion se mantienen alejados de los torvos elfos vestidos de negro, "Guardias!!! escoltenos..." El Capitan de la Guardia se adelanta con su sonrisa de siempre "No sera necesario Lord Semion, mis hombres y yo con mucho gusto seremos su su escolta..." Semion aprieta los dientes, "El honor es nuestro..." hace una reverencia ante el arrogante Capitan, sin duda este pretende provocar una reaccion en el, asi que Semion trata de tranquilizarse y no darle esa satisfaccion. "Permitame decirle que la dama luce espectacular... a nuestro Rey le gusta estar rodeado de cosas tan bellas como su esposa..." Mirrah acepta el cumplido friamente con una ligera inclinacion de cabeza. El capitan se da cuenta que no lograra provocar a ninguno asi que deja de hablar. El grupo camina por un par de horas hasta llegar al lugar donde se encuentra la gigantesca residencia del Rey Rebelde.
|
 |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Posted: Fri Mar 16, 2012 8:25 pm
Las cuevas donde se han refugiado los elfos rebeldes son enormes, antiguas minas y caminos que llevaban a los Reinos Antiguos enanos, los diferentes clanes rebeldes han tomado posesion de esas cuevas y se han repartido el terreno, los clanes mas pequeños y pobres son los encargados de cubrir la retaguardia mientras los mas grandes y poderosos se escudan con ellos al mismo tiempo que tienen abierta la posibilidad de adentrarse mas en las cuevas, los terrenos del Rey se encuentran en lo mas profundo, su residencia es una enorme mole de madera y hierro, la tierra aledaña a esta se encuentra fortificada con barricadas y numerosos guardias de todos los clanes. "Lord Semion, Lady Mirrah... debo recordarles que la Residencia Real se encuentra protegida por innumerables barreras magicas, si lleva algun objeto magico le recomiendo que lo deje en el puesto de guardia o sera destruido al instante" Semion asiente, no era necesario que le informaran eso, todos saben que la Residencia Real y sus alrededores se encuentra protegida por poderosos hechizos y encantamientos. La Guardia Negra se abre paso despues de identificarse ante los guardianes, la pesada puerta de madera de la residencia se abre lentamente. El interior se encuentra alumbrado por antorchas y velas, el ambiente esta perfumado con inciensos exoticos, los muebles son en su gran mayoria de maderas finas con incrustaciones de metales preciosos. Torvos Guardias Negros van y vienen, conforme pasan no despegan los ojos de Semion y Mirrah, finalmente llegan a otra puerta "Pasen y tomen asiento, algunos de los otros nobles ya se encuentran aqui, en cuanto todos esten presentes su Majestad saldra..." El Capitan abre la puerta usando una llave que lleva en su cintura. Semion ni siquiera se molesta en decir algo al Capitan, aun esta furioso con el y la pareja simplemente entra al salon, de inmediato la puerta se cierra. Semion ve el enorme salon, hay varias mesas y en ellas ya se encuentran varios nobles, los representantes de todas las casas rebeldes. Los nobles rapidamente formaron grupos, asi que Semion se encamina junto con Mirrah, con el grupo al cual pertenece, "Saludos Lord Azerith, Lady Myrna, saben de que va esta reunion?" Lord Azerith es un elfo de edad madura y algo pasado de peso, con una cabellera no muy larga y rubia rojiza, grandes marcas negras bajo sus ojos enrojecidos. Lady Myrna, su esposa tambien es una elfa madura, cabellera rubia y ojos nerviosos, mientras saluda sus ojos pasan por todas las mesas tratando de no perderse nada. "Saludos Lord Semion, Lady Mirrah..., no, no tengo idea de que desea hablar su Majestad... el Circulo Interno tiene toda la semana reuniendose con el desde... el desastre, mas bien el ultimo desastre... supiste lo de la Legion...?" cuando dice eso, baja mucho la voz para hacerlo casi imperceptible. "Quien no?, me llegaron mensajeros del Circulo pidiendo... no mas bien, exigiendo que envie mas tropas para formar una nueva Legion de inmediato... que rayos piensan?, de donde voy a sacar mas hombres?" Azerith llena una copa con vino y despues otra para Semion "Es lo que todos pensamos Semion, ya no tenemos suficientes hombres para formar otra legion, la mayor parte de nuestro ejercito se compone en estos momentos de mercenarios pagados... en cuanto dejemos de pagar se largaran sin mirar atras..., y los pocos habitantes de estas horrendas cuevas que hemos logrado someter y obligar a pelear no son material para una Legion, son estupidos barbaros sin cerebro... claro nos obedecen pero es solo por miedo..." Semion bebe su vino mientras asiente lentamente, lo que dice Azerith es veradad, desde que comenzaron a perder terreno, las fuerzas rebeldes se han visto obligadas a contratar mercenarios humanos e inhumanos, en esos momentos la mayor parte de las fuerzas se compone de humanos lo suficientemente locos o desesperados como para seguirlos a cambios de pago y guerreros monstruosos como orcos y otras razas aun mas extrañas.
|
 |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Posted: Sun Mar 18, 2012 8:45 pm
Los nobles charlan en susurros observandose los unos a los otros, a ultimas fechas se ha convertido en una aficion difundir rumores de toda clase entre ellos mismos, Mirrah se siente muy incomoda escuchando la charla de su marido y Lord Azerith, Lady Myrna no participa en la platica y se conforma con beber lentamente de su copa. Despues de algunos minutos el Capitan de la Guardia Negra entra, golpea el suelo con su baston tres veces para llamar la atencion de los nobles y asi cese la charla. "Su Majestad.. Verdadero y Unico.Emperador de los Elfos... presenten sus respetos..." Suena una fanfarria y una pesada puerta se abre, abriendo camino van dos imponentes elfas escasamente vestidas, cubren sus torneados cuerpos con una reluciente cota de malla de mithril y sus rostros tambien van cubiertos con mascaras del mismo material. Si bien la Guardia Negra son las tropas personales del Rey, este cuenta con un grupo aun mas cercano, de acuerdo a los rumores, el Rey castiga a sus enemigos ejecutandolos pero toma para si sus propiedades y sus hijos menores de edad, estos son enviados para ser entrenados y condicionados para proteger al Rey y cumplir todas sus ordenes, cubren su rostro, porque se dice que el Rey las envia como espias y si descubren el mas minimo rastro de traicion, ejecutan a los culpables en el acto. Tras las guerreras enmascaradas avanzan lentamente cuatro enormes ogros que sostienen un pesado trono de madera y metales preciosos, sentado rigidamente va el Rey de los Elfos rebeldes, su cabeza cubierta por una capucha blanca al igual que sus ropas.Los ogros bajan el trono lentamente. Los nobles se encuentran hincados con sus cabezas agachadas. "Levantense mis amigos... me complace ver que todos estan presentes... levantense..." La voz del Rey suena extraña, entre ansiosa y adormilada, la capucha no permite que vean su rostro. Lentamente los elfos se levantan y vuelven a su asiento ansiosos por escuchar al Rey. El Rey se mueve lentamente, junta sus manos en su regazo, sin levantar la cabeza para que puedan ver su rostro, "Los he llamado porque me han llegado noticias...mejor dicho rumores... de que algunos de ustedes piensan que me he olvidado de ustedes..., les aseguro que no es asi... siempre estan en mi pensamientos... despues de todo... que es un Rey sin sus leales subditos...?" Los nobles tratan de figurar que pretende el Rey, lo han visto sonreir pero no saben si habla en serio es solo una amenaza velada contra ellos.
|
 |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|