Capitulo 1
Roberto sentia muy incomoda la cama. Se volteaba y volteaba pero simplemente no encontraba el punto exacto. Bostezó, se rascó la cabeza y parpadio. No se habia dado cuenta de donde estaba en ese pequeño momento.Despues de unos cuantos segundos despues de que el cerebro digerio lo que los ojos habian notificado volvio a mover sus parpados pero esta vez no fue momentaniamente.
Roberto ya no veia su almohada, ni cuatro paredes, ni siquiera una puerta. Lo que pasaba por sus ojos eran arboles, pasto y el cielo nublado. Se paro y miro a su alrededor no entendia como fue que llego ahi. Seguia con sus boxers azul marino y la camiseta blanca desgastada, la misma ropa que usaba como pijama esa noche que se fue a dormir. Esto solamente no le entraba por la cabeza. No habia ninguna razon razonable de como llego a este lugar. No habia ningun monte ni bosque cerca de donde el vive, es Martes así que no salió de fiesta. Roberto estaba paralizado. No sabía a dónde ir, ni a donde voltear.
-“¿Donde chingados estoy?”, suspiró Roberto
Mientras que Roberto se trataba de calmar escucho algo se movia. Lo primero que penso era que un animal estaba rodeando por ahi. Aunque el conocia muy bien el dicho de “La curiosidad mato al gato” decidio convertirse en el gato e ir a ver que estaba por ahí. El pasto se sentia raro debajo de los pies del curioso. Atras de un arbusto se encontraba algo sorprendete, algo que Roberto no sabia si era su salvacion u otra cosa. Era otra persona, igual que Roberto parecia que esta otro ser llego a este lugar de la nada. La otra persona parecia que estaba dormido y seguia con su pijama al igual que Roberto.
Roberto se le acerco y con su pie derecho movio al dormido diciendo: “Ey tu! Levantate” pero el otro movio su brazo deseando seguir dormido. Roberto retrocedio unos cuantos pasos y se sento a lado de aquel otro viajero enpijamado. Unos cuantos segundos pasaron cuando el otro joven se dio cuenta que ya no se encontraba debajo de las sabanas de su cama y asustado volteo a ver a su alrededor y luego a Roberto.
-“¿Dónde estoy?”, preguntó el otro muchacho.
-“No sé”, respondió Roberto
-“¿Quién eres?”
-“Roberto Martínez. ¿Y tu cuál es tu nombre?”
-“Marco Perales”, contestó Marco
Marco se levantó y vio a su alrededor. Volteó a verse y después a Roberto. El otro hombre se levantó, caminó hacia Marco y puse su mano en el hombro derecho. Hizo un movimiento con la cabeza señalando que deberían moverse. Mientras que los dos perdidos caminaban sin rumbo esperando encontrar un camino o alguien Marco se paró a pensar.
-“¿Qué pasa?”, preguntó Roberto
-“Estoy pensando que a lo mejor este es un sueño.”, respondió Marco
-“A lo mejor.”
-“En los sueños uno puede hacer lo que él quiera.”
-“Cierto.”, contesto Roberto y siguió caminando cuando escucho a su compañero gruñendo. “¿Qué te pasa?”
-“Estoy tratando de sacar una cola”, contestó Marco haciendo un esfuerzo
-“¿Y cómo piensas sacar una cola?”
-“Esto es un sueño.”
-“Ok ¿Y para que quieres una cola?”
-“Por ninguna razón en particular. ¿Podrías sentir si está saliendo algo? Porque yo no siento nada”, dijo Marco tocándose el trasero
-“Nombre estas idiota”, le contestó Roberto.
Los dos siguieron caminando, a veces parando cuando pisaban algo y los lastimaba. Todo el bosque seguía igual. Sabían que no iban en círculos porque todo ese tiempo han seguido derecho. Cansados y sedientos al final encontraron un a luz detrás de los arboles. Al acercarse vieron su salvación, una ciudad. Se sonrieron en y corrieron hacia los edificios.
Roberto ya no veia su almohada, ni cuatro paredes, ni siquiera una puerta. Lo que pasaba por sus ojos eran arboles, pasto y el cielo nublado. Se paro y miro a su alrededor no entendia como fue que llego ahi. Seguia con sus boxers azul marino y la camiseta blanca desgastada, la misma ropa que usaba como pijama esa noche que se fue a dormir. Esto solamente no le entraba por la cabeza. No habia ninguna razon razonable de como llego a este lugar. No habia ningun monte ni bosque cerca de donde el vive, es Martes así que no salió de fiesta. Roberto estaba paralizado. No sabía a dónde ir, ni a donde voltear.
-“¿Donde chingados estoy?”, suspiró Roberto
Mientras que Roberto se trataba de calmar escucho algo se movia. Lo primero que penso era que un animal estaba rodeando por ahi. Aunque el conocia muy bien el dicho de “La curiosidad mato al gato” decidio convertirse en el gato e ir a ver que estaba por ahí. El pasto se sentia raro debajo de los pies del curioso. Atras de un arbusto se encontraba algo sorprendete, algo que Roberto no sabia si era su salvacion u otra cosa. Era otra persona, igual que Roberto parecia que esta otro ser llego a este lugar de la nada. La otra persona parecia que estaba dormido y seguia con su pijama al igual que Roberto.
Roberto se le acerco y con su pie derecho movio al dormido diciendo: “Ey tu! Levantate” pero el otro movio su brazo deseando seguir dormido. Roberto retrocedio unos cuantos pasos y se sento a lado de aquel otro viajero enpijamado. Unos cuantos segundos pasaron cuando el otro joven se dio cuenta que ya no se encontraba debajo de las sabanas de su cama y asustado volteo a ver a su alrededor y luego a Roberto.
-“¿Dónde estoy?”, preguntó el otro muchacho.
-“No sé”, respondió Roberto
-“¿Quién eres?”
-“Roberto Martínez. ¿Y tu cuál es tu nombre?”
-“Marco Perales”, contestó Marco
Marco se levantó y vio a su alrededor. Volteó a verse y después a Roberto. El otro hombre se levantó, caminó hacia Marco y puse su mano en el hombro derecho. Hizo un movimiento con la cabeza señalando que deberían moverse. Mientras que los dos perdidos caminaban sin rumbo esperando encontrar un camino o alguien Marco se paró a pensar.
-“¿Qué pasa?”, preguntó Roberto
-“Estoy pensando que a lo mejor este es un sueño.”, respondió Marco
-“A lo mejor.”
-“En los sueños uno puede hacer lo que él quiera.”
-“Cierto.”, contesto Roberto y siguió caminando cuando escucho a su compañero gruñendo. “¿Qué te pasa?”
-“Estoy tratando de sacar una cola”, contestó Marco haciendo un esfuerzo
-“¿Y cómo piensas sacar una cola?”
-“Esto es un sueño.”
-“Ok ¿Y para que quieres una cola?”
-“Por ninguna razón en particular. ¿Podrías sentir si está saliendo algo? Porque yo no siento nada”, dijo Marco tocándose el trasero
-“Nombre estas idiota”, le contestó Roberto.
Los dos siguieron caminando, a veces parando cuando pisaban algo y los lastimaba. Todo el bosque seguía igual. Sabían que no iban en círculos porque todo ese tiempo han seguido derecho. Cansados y sedientos al final encontraron un a luz detrás de los arboles. Al acercarse vieron su salvación, una ciudad. Se sonrieron en y corrieron hacia los edificios.
Capitulo dos
El piso verde se convirtio a color cafe. Las piedras en tierra formaban heridas en los pies de Jorge y Marcos. Ignoraban el dolor ; esto solo era un sacrificio para conseguir salvacion, respuestas y preguntas.
La ciudad cada vez se veia mas grande, mas cerca. Entre mas acercaban mas sonreian y reian ya sea de felicidad o locura. Ya no sabian distinguir. Los dos jovenes hicieron un alto instantaneo al llegar a la poblacion. No era como lo que esperaban, no era como alguna ciudad comun del planeta Tierra. Las casas estaban mal echas. Estaban de lado, echas de tierra y muy chicas. Los ciudadanos vestian ropa echa de plantas y piel de animal. Parecia una ciudad atorada entre la epoca prehistorica y el presente hasta que vieron lo que parecia a lo lejos un castillo. Entonces se convirtio en una ciudad atorada entre la epoca prehistorica, la epoca medieval y el presente
Los habitantes veian a Jorge y Marcos dando un suspiro y movian la cabeza de izquierda a derecha y vice versa. Nadie tenia cara de felicidad, asombro o temor. Todos enseñaban triztesa en su mirada. Toda la gente parecia del mismo rango de edad, la misma que la de Jorge y Marcos. Al parecer salvacion, respuestas y preguntas no se encontraban en ese lugar.
Jorge no sabia que hacer. Recosto su codo derecho en la pared mas cercana y puso su mano derecha en la parte superior de su cabeza. Marcos veia de un lado al otro examinando este sueño. Algo negro le llamo la atencion. Camino hacia la casa donde se encontraba tal mancha negra, la vio cuidadosamentey se volteo con disgusto.
"Oye guey," grito Marcos
"¿Que quieres?" contesto Jorge
"Ven, te quiero enseñar algo," dijo Marcos con una sonrisa
Jorge camino hacia Marcos desilucionado; vio lo que Marcos señalabay se volteo con los ojos cerrados y haciendo sonidos tratando de vomitar. Tal cosa asquerosa era un poster, el papel era cafe y se desvanecia con la pared. Lo negro era pintura que formaba una mujer gorda, con la cara desfigurada como si se hubiese derretido. Esta persona sonreia con sus dientes separados. Aparte tenia una pose sexy. Arriba de tal monstruosidad venian las palabras "Alaben a la reina"
"No mames guey ¿Que es eso?" dijo Jorge todavia volteado
"Me recuerda a la bruja de los Looney Tunes," contesto Marcos.
"No guey. Pobre bruja. Deja la vuelvo a ver. A lo mejor ya mejoro" dijo Jorge volteando a ver a la mujer horrible "Nop"
Mientras que ellos seguian burlandose de la reina sintieron que algo los agarro de los hombros y se los llevaron arrastrando.
La ciudad cada vez se veia mas grande, mas cerca. Entre mas acercaban mas sonreian y reian ya sea de felicidad o locura. Ya no sabian distinguir. Los dos jovenes hicieron un alto instantaneo al llegar a la poblacion. No era como lo que esperaban, no era como alguna ciudad comun del planeta Tierra. Las casas estaban mal echas. Estaban de lado, echas de tierra y muy chicas. Los ciudadanos vestian ropa echa de plantas y piel de animal. Parecia una ciudad atorada entre la epoca prehistorica y el presente hasta que vieron lo que parecia a lo lejos un castillo. Entonces se convirtio en una ciudad atorada entre la epoca prehistorica, la epoca medieval y el presente
Los habitantes veian a Jorge y Marcos dando un suspiro y movian la cabeza de izquierda a derecha y vice versa. Nadie tenia cara de felicidad, asombro o temor. Todos enseñaban triztesa en su mirada. Toda la gente parecia del mismo rango de edad, la misma que la de Jorge y Marcos. Al parecer salvacion, respuestas y preguntas no se encontraban en ese lugar.
Jorge no sabia que hacer. Recosto su codo derecho en la pared mas cercana y puso su mano derecha en la parte superior de su cabeza. Marcos veia de un lado al otro examinando este sueño. Algo negro le llamo la atencion. Camino hacia la casa donde se encontraba tal mancha negra, la vio cuidadosamentey se volteo con disgusto.
"Oye guey," grito Marcos
"¿Que quieres?" contesto Jorge
"Ven, te quiero enseñar algo," dijo Marcos con una sonrisa
Jorge camino hacia Marcos desilucionado; vio lo que Marcos señalabay se volteo con los ojos cerrados y haciendo sonidos tratando de vomitar. Tal cosa asquerosa era un poster, el papel era cafe y se desvanecia con la pared. Lo negro era pintura que formaba una mujer gorda, con la cara desfigurada como si se hubiese derretido. Esta persona sonreia con sus dientes separados. Aparte tenia una pose sexy. Arriba de tal monstruosidad venian las palabras "Alaben a la reina"
"No mames guey ¿Que es eso?" dijo Jorge todavia volteado
"Me recuerda a la bruja de los Looney Tunes," contesto Marcos.
"No guey. Pobre bruja. Deja la vuelvo a ver. A lo mejor ya mejoro" dijo Jorge volteando a ver a la mujer horrible "Nop"
Mientras que ellos seguian burlandose de la reina sintieron que algo los agarro de los hombros y se los llevaron arrastrando.
