*Afueras del campamento al norte de Yareh*
*Desde donde mismo habia llegado aquella pequeña, se estremecia la tierra, con pasos firmes y duros, mientras el sonido de una armadura y botas de un extraño metal acercaban al lugar.
Poco a poco se podia apreciar que aparecia la titanica figura de un enorme sujeto mas alto de lo normal, portando un hacha con extrañas escrituras.
Un grito poderoso estallo en el lugar mientras daba un pisoton, el cual agrietando el suelo, espanto a todo ser viviente en las cercanias.
Extrañas marcas en su cuerpo, y un casco forjado desde los inicios de los tiempos, en conjunto de su armadura.
Aquel sujeto acerco a la pequeña que miraba desde las afueras, sentandose cerca de ella y mirando el campamento.*
-Has llegado Hagard, cual es el motivo de tu arribo hasta este profano campamento?- sucito la joven con extrema calma, como si nada distinto hubiese acontecido.-
*Una extraña voz, gruesa y retumbante hablo*
-Es increible que nisiquiera los filosofantes magos con su poderio, los asesinos con filoso intelecto y los guerreros con su bravura, hayan podido detener mi avanze hasta aqui, aun asi, su proteccion es lo primero madre nuestra...-
*Al ver el campamento el sujeto tomo una roca en su mano, arrojandola creando un agujero en el muro y agrietano gran parte de el*
-Espero la audiencia no se haga esperar madre, pues mi hermana Silith ha profetizado este encuentro, pero ahora se encuentra camino a Menzoberranza, pues es el momento de la traicion...-Vocifero aquel sujeto con grusa voz-
*La joven rio un poco mientras con un leve movimiento de manos apunto a un animal muerto*
-Observas?, ese es su futuro, Silith no es muy...tolerante frente a los hechizeros de mala calidad hijo mio, y menos contigo, pero no por nada tienes tu don, o sino tu hermana te destrozaria...-dijo la pequeña con suae voz-
*El enorme sujeto golpeo su hombro desnudo, dejando caer de el un poco de polvo*
-Mi don, aquello con lo que ni la misma Lolth puede lidiar...no por nada, soy lo que soy...-dijo el sujeto para despues sonreir-
*La joven susurraba algo, en lo cual una enorme bola de fuego se formo en su mano, lanzandola hacia el pecho de aquel titanico hombre. La flama golpeo, pero se desvanecio como si nada pasara*
-Aun mantienes tu don hehe...aunque claro, eso es magia estandard, la misma capacidad que los mejores hechizeros, pero no la mia, o sino hubieras caido- Dijo la joven riendo-
-HA HA! asi es madre, aunque es un poco molesto pero aun asi tolerable- Respondio aquel sujeto rascandose donde habia llegado la bola de fuego como si nada-